domingo, 19 de marzo de 2017

Tarta Linzer, una delicia austríaca/húngara de frambuesas, almendras y canela

Foto: Pilar Larralde Armas

Una tarta perfecta para la hora del té. Rellena con mermelada de frambuesa, y con una masa crujiente a base de almendras y especias, es muy parecida en su aspecto a nuestra pastafrola por el enrejado de masa que tiene.

Foto: Pilar Larralde Armas

La tarta Linzer es una tarta que tiene su orígen en la ciudad austríaca de Linz, aunque es igualmente muy popular en otros países europeos como Hungría, Alemania y Suiza, donde es tradicional comerla durante la época navideña. Es una tarta antiquísima, tanto, que sus orígenes se remontan al año 1653 donde se encontró una receta de la misma en un códex.
La combinación de almendras con la canela más el dulce de frambuesa es perfecta, y acompañarla con una rica taza de té, ideal.


Foto: Pilar Larralde Armas

Tarta Linzer
(Fuente: Linda Collister. Great British Bake Off. Showstoppers)

Para la masa:
125 grs. de almendras
225 grs. de harina 0000
1 pizca de sal
1/2 cucharadita de canela molida
ralladura de 1/2 limón
125 grs. de azúcar
125 grs. de manteca (mantequilla) fría, cortada en cubos
1 huevo grande
2 yemas

-Procesar las almendras hasta formar un polvo. Agregar  la harina, la sal, la canela, ralladura de limón y el azúcar, y pulsar unos segundos más hasta que los ingredientes estén mezclados. Agregar la manteca (mantequilla) y procesar sólo hasta formar un arenado. Mezclar en un pequeño bowl el huevos y las yemas hasta desligar, y agregarlo a la mezcla de la procesadora: pulsar unos segundos sólo hasta formar un bollo de masa: Retirar la masa de la procesadora y envolverla en papel film, para luego llevarla a la heladera por 1 hora, hasta que esté bien firme para poder estirar.
-Transcurrido el tiempo, retirar la masa de la heladera, estirarla con un palo de amasar sobre una mesa enharinada, y forrar una tartera de 23 cm. de diámetro con la masa: pincharla con un tenedor. Llevarla a la heladera hasta el momento de utilizar, junto con la masa sobrante que utilizaremos para cubrir la tarta.
-Mientras tanto, hacemos el relleno*.

Para el relleno (se puede hacer la mermelada uno mismo, o utilizar un frasco de una buena mermelada de frambuesa que no contenga mucha azúcar):
600 grs. de frambuesas
1 cucharadita de jugo de limón
6 cucharadas de azúcar

-Poner un plato en el freezer. Reservar.
-Poner las frambuesas, el jugo de limón y el azúcar en una olla de fondo grueso, Cocinar a fuego medio hasta que los jugos de la fruta empiezan a salír, luego subir el fuego a máximo y llevar rápidamente a hervor. Cocinar, mezclando constantemente, por aproximadamente 5 minutos. Retirar el plato del freezer, poner una cucharada de mermelada y pasar el dedo sobre la preparación: si se forma un zurco, es que la mermelada está lista: sino, cocinar unos 3 minutos más y hacer de nuevo la prueba del plato. 
-Una vez lista la mermelada, apagar el fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente.

azúcar impalpable/glas/lustre para decorar, cantidad necesaria

-Encender el horno a 190°c.
-Retirar la tartera forrada de la heladera y cubrir con la mermelada de frambuesa que ya debe estar fría.
-Estirar el resto de la masa, cortar tiras y hacer una especie de ¨rejilla¨ sobre la tarta.
-Hornear alrededor de 35 minutos, hasta que esté dorada. Entonces retirar del horno, esperar 10 minutos y desmoldar sobre una bandeja. Espolvorear con azúcar impalpable/glas/lustre.

-Se puede comer tanto fría como tibia, en el mismo día.

sábado, 11 de marzo de 2017

Galletitas de avena y banana con chips de chocolate

Foto: Pilar Larralde Armas

Después de sufrír varios días de un agobiante calor, por fín el otoño ya se está cercando con sus temperatura más frescas. No sé ustedes, pero a mi me encanta el frío, al contrario de otras personas me dan más ganas de hacer cosas, será que el verano me ¨aplasta¨. En fin... que ahora con los días más fresquitos está bueno prender el horno y hacer algo rico, como estas galletitas ideales para la hora de la merienda.


Foto: Pilar Larralde Armas

Una versión diferente a las clásicas galletitas de avena y pasas, éstas contienen además banana pisada y chips de chocolate, para variar un poco, además de que es una combinación que da un resultado delicioso, y son super fáciles de hacer!


Foto: Pilar Larralde Armas

Cookies de avena y banana con chips de chocolate
(Fuente: Betty Crocker´s Cooky Book)

200 grs. de harina 0000
170 grs. de avena arrollada (la Quaker)
200 grs. de azúcar
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de canela en polvo
1/4 cucharadita de nuez moscada
90 grs. de manteca (mantequilla) pomada
1 huevo
2 bananas medianas -que estén medio pasadas- pisadas
200 grs. de chips de chocolate (la receta original pedía la mitad, pero bueno.... jejeje)

-Batír los ingredientes secos junto con la manteca (mantequilla) hasta formar un arenado. Apagar la batidora y agregar los demás ingredientes; luego mezclar con una espátula hasta integrar todo. Llevar a la heladera hasta que la consistencia se torne más firme, alrededor de 1 hora.
-Encender el horno a 180°c.
-Cubrir con papel manteca tres bandejas para horno y reservar.
-Tomar cucharadas de masa e ir disponiéndolas separadas entre sí en las bandejas, porque después van a crecer en el horno. Con la superficie de un vaso o de una taza, aplastar levemente las cookies -pasar la superficie del vaso o taza por harina, para que no se pegue- y luego llevar las bandejas al freezer por 20 minutos aproximadamente, hasta que estén duras.
-Hornear entre 12-15 minutos, o hasta que la base de las mismas estén ligeramente doradas -recuerden que una vez frías, las cookies van a estar más crujientes debido a la pérdida de humedad-. Retirar entonces del horno, y esperar 10 minutos para pasarlas con cuidado a una rejilla hasta que se enfríen por completo.

martes, 7 de marzo de 2017

Jalea de durazno (a partír de la cáscara del durazno)

Foto: Pilar Larralde Armas






Una receta ideal para aprovechar los restos de fruta cuando hacemos mermelada. 
La jalea es una conserva de fruta que se hace con el jugo de la misma, y es más ligera que la mermelada. Yo hice esta jalea para aprovechar toooda la cáscara que me quedó de la mermelada de durazno con miel y vainilla de mi última entrada. Esta receta consiste en hacer un jugo casero con agua y las cáscaras de la fruta, luego la colás, le agregás azúcar al líquido que quedó y la cocinás hasta formar la jalea. Yo la hice de durazno pero podés utilizar la receta como una ¨fórmula¨ y hace jalea de otra fruta, aunque si la hacés de cítricos va a necesitar un poco más de azúcar.
Una receta facilísima de hacer y perfecta para aprovechar todo!


Foto: Pilar Larralde Armas

Jalea de durazno (a partír de la cáscara del durazno)
(Fuente: inspirada en una receta de Pam Corbin.Preserves. River Cottage HandBook N°2)

500 grs. de cáscara de duraznos
azúcar, cantidad necesária
jugo de 1 naranja
semillas de 1 limón

DÍA 1
-Poner las cáscaras de durazno en una olla junto con el jugo de la naranja, y agregar suficiente agua para cubrir las mismas (aproximadamente 1 litro y medio). Llevar a fuego medio y cocinar suavemente por 45-60 minutos -esto ablanda la fruta y suelta su jugo y sabor-. Pasar la fruta a un colador sobre un recipiente y dejar toda la noche tapado hasta que drene todo el líquido.

DÍA 2
-Poner un plato en el freezer.
-Pesar el líquido drenado y pesar 350 grs. de azúcar por cada 600 ml. de jugo. Poner ambos ingredientes -líquido y azúcar- en una olla de fondo grueso, junto con las semillas de limón dentro de un pequeño paquete hecho con gasa y atado con un hilo. Llevar a fuego alto hasta que empieze a hervir y luego agregar el azúcar, mezclar hasta disolverla y esperar a que hierva nuevamente, sin mezclar hasta que llegue a su punto, alrededor de 10 minutos (para probar el punto de jalea, simplemente tomar una pequeña cucharada de la misma y ponerla en el plato que dejamos en el freezer: si al pasar el dedo hacemos un surco que no se cierra, significa que la jalea ya está lista, sino la seguimos cocinando unos pocos minutos más y volvemos a hacer la prueba del plato).
-Apagar el fuego y mezclar, siempre yendo en la misma dirección, hasta que todas las burbujas que se formaron en la superficie hallan desaparecido. Envasar en frascos previamente esterilizados y luego pasteurizarlos.

Nota: Se conserva durante 1 año en un lugar seco y oscuro. Una vez abierto, 15 días en la heladera.

jueves, 2 de marzo de 2017

Mermelada de durazno con miel y vainilla

Foto: Pilar Larralde Armas

Hace muchíiiisomo calor y ni ganas de prender el horno, tengo varias recetas pendietes de publicar, y como la mermelada obviamente no lleva horno y los duraznos están de estación... qué mejor que hacer una mermelada de durazno, con al agregado de miel y vainilla! Una delicia, ideal para comer con unas tostadas para el desayuno/merienda. O porqué no, para acompañar un helado de vainilla o de crema americana...


Foto: Pilar Larralde Armas

A decír verdad, las recetas de mermeladas son las entradas que menos visitas tienen en el blog.... una lástima, porque no son para nada difíciles de preparar y tienen muchas ventajas hacerlas uno mismo...a mí me apasionan, son un viaje de ida!!
Ojalá les guste la receta y la pongan en marcha. Porque siempre es mejor comer mermelada casera, sabés los ingredientes que lleva -no tiene nada industrial- y además la podés hacer a tu gusto. Disfruten! (y que el calor les sea leve...!).

Foto:Pilar Larralde Armas
Foto: Pilar Larralde Armas

Mermelada de durazno con miel y vainilla

rinde aproximadamente 3 frascos

1 kilo de duraznos, pesados sin las cáscara y sin el carozo
600 grs. de azúcar
255 grs. de miel
jugo de 1 limón
1 o 2 chaucha/vainas de vainillas (sino conseguís las chauchas/vainas de vainilla, simplemente obvialas en la receta, pero no utilices escencia o extracto de vainilla porque no va a quedar un buen sabor)

-Cortar los duraznos en pequeño cubos y mezclarlos en un tupper junto con el azúcar y el jugo de limón. Tapar el tupper con papel film (o una bolsa) y llevarlo a la heladera durante toda la noche.
-Al otro día, poner un plato en el freezer y reservar.
-Poner la preparación en una olla de fondo grueso y agregar los demás ingredientes, junto con la chaucha de vainilla cortada al medio y extrayendo las semillas (la mermelada lleva tanto las semillas como la vaina de la vainilla). Cocinar a fuego medio revolviendo de vez en cuando hasta llegar al punto mermelada. Para ello, lo comprobamos poniendo una cucharada de la mermelada sobre el plato que guardamos en el freezer: si al pasar un dedo sobre la preparación se forma un zurco, es que la mermelada ya está en su punto, sino, seguír cocinando unos minutos más y hacer de nuevo la prueba del plato (que tiene que estar en el freezer).
-Una vez que la mermelada está lista, apagar el fuego, esperar 5 minutos y llenar con la misma frascos previamente lavados y esterilizados. Cerrarlos bien y darlos vuelta por 5 minutos, volver a darlos vuelta, esperar que se enfríen y por último pasteurizarlos.

Nota: se conservan durante 12 meses en un lugar seco y oscuro. Una vez abiertos, conservar en la heladera por 15 días.
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